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lunes, 19 de marzo de 2012

Federico Poore y la quita de firmas en los diarios


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Después de Bengala contando las costumbres de Roger Waters en Buenos Aires, nos comunicamos con el periodista Ferderico Poore que da cuenta de la quita de firmas que llevan adelante periodistas de distintos diarios, como medida de fuerza para mejorar las condiciones de trabajo.

Apertura con taxista del altiplano


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Arrancamos el programa desde el taxi de una temeraria militante del evomoralismo que nos quiere garcar el vuelto, y nos enteramos del salón de fiestas en el que se convirtió el Racing Club.

domingo, 18 de marzo de 2012

SUBE investiga: Roger Waters, una de cal y una de arena


Martes 13 de marzo, 2012.
El sujeto denominado Rogelio Waters, flaco, entrecanoso, vistiendo una remera negra sin estampa y unos jeans gastados, se constituyó en la estación Leandro N. Alem de la línea B del subterráneo, colocó su tarjeta SUBE a las 12.15 a.m., con un saldo de $12,50, en el tercer molinete, de izquierda a derecha, y caminó hasta el quiosco de diarios donde se detuvo frente a las revistas de caza y pesca. Minutos antes, se detuvo en las inmediaciones del estadio Luna Park, y por causas aún desconocidas, se rio a carcajadas frente al cartel publicitario de Joe Cocker.
Ya en el subterráneo, se sentó en el tercer vagón y ojeó el diario de un pasajero sentado a su derecha, y portador de la tarjeta SUBE N° 1673 3455 3456 6678, quién optó por doblar el periódico y acercarlo a su cara. Llegando a la estación Uruguay, Rogelio Waters colocó dos monedas en libras esterlinas en la funda del violín de un músico itinerante. En la estación Callao, al ver a una pasajera con una prominente panza, portadora de la tarjeta SUBE N° 9987 4485 8765 1209, quiso cederle el asiento pero la misma se negó y realizó un gesto con ambas manos hacia los lados de su cuerpo, que se puede interpretar como que no era embarazo sino gordura.
Sin novedades hasta de la estación Ángel Gallardo, donde se levantó de su asiento y se acercó a los estribos de la puerta mientras le espiaba el escote a la portadora de la tarjeta SUBE N° 1145 8864 3569 0056. En la estación Malabia se bajó de la formación y encaró la salida. En la avenida Corrientes ingresó en varios locales de ropa y salió sin llevarse ninguna prenda, hasta que encontró uno que vendía remeras negras sin estampar y se compró la oferta de 3 por $100. Sin rumbo aparentemente fijo, caminó por Ángel Gallardo hasta Condarco donde dobló hasta encontrar un super chino, de donde salió con unas papas fritas, una gaseosa cola, y un salamín que guardó en la bolsa con las remeras.
Unas cuadras adelante se encontró con el abrazo simbólico a la escuela N° 7, que realizaban docentes y padres de la institución, en protesta por los 221 grados cerrados por el alcaide porteño. Una vez allí, procedió a saludar a los integrantes y a otorgar autógrafos a troche y moche. Entabló charla con varios docentes, prometió en su precario español hablar el tema con el jefe de gobierno cuando tenga que sacarse la foto frente al mural de la avenida Carlos Pellegrini, y les dejó de regalo el salamín del super chino que estaba a punto de vencerse.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Final con Fito Páez, Horacio Bergoglio y Monseñor Barone


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Cerramos el programa con el Fito Páez gate, y pasamos lista por todos los colaboradores del rosarino que también cobraron. Seguido, Horacio Bergoglio nos recomienda la novela “El año del desierto” de Pedro Mairal, y Monseñor Barone promete contarnos algo.

Anarco Relatos: Rodolfo Pastor González Pacheco


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Leemos un fragmento de "Días rojos, verano negro", de Horacio Ricardo Silva referido a la vida de Rodolfo Pastor González Pacheco, uno de los grandes propagandistas del anarquismo por estas pampas.

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Alfredo Leuco se toda su poética al servicio de la inauguración de una nueva Expo Garca. Después, la división secreta 678 Investiga le interviene la tarjeta SUBE para que no se siga traficando esclavos y se pone como loco.

Darío Aranda y un verano de conflictos calientes


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Después de un breve pasaje por la faceta rocker-futbolera de Darío Aranda, el autor del libro “Argentina originaria” nos hace un balance de los dos primeros meses del año, a partir del corte en Famatina que puso en agenda el tema de la megaminería. Después, sobre la represión en Amaicha del Valle y Tinogasta, y la conformación de la Organización Federal de Estados Mineros.

Roberto Johnson and Johnson en los pantanos de la Florida


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Nos comunicamos con Roberto Johnson and Johnson, que anda en lancha por los pantanos de la Florida, y nos cuenta todo el folklore del Super Martes yanqui, donde sus compatriotas salen a votar en las primarias con las cortadoras de pasto.

Entrevista al historiador Fabio Wasserman


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Charlamos con el historiador Fabio Wasserman, autor del libro "Juan José Castelli. De súbdito de la corona a líder revolucionario". y nos cuenta sobre la conversión de un abogado influyente que terminó siendo uno de los protagonistas de la Revolución de Mayo, y cómo es que después cayó en desgracia.

Lluvia de Enfermérides


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Después de una lluvia fresca de Enfermérides, saludamos a todos los sanlorencistas, y nos preguntamos en qué cárcel habría que meter a Armando Vodoo, y de ser así ¿puede entrar con su guitarra?

Apertura desde un gallinero


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Arrancamos el programa con una taxista que reivindica a ultranza los derechos de la mujer, y mientras se mete por cualquier lado, pensamos en ir a ver a Joe Cocker que toca en la Salada Fest.

domingo, 11 de marzo de 2012

Crónica futurista: Huelga de pasajeros





Nadie sabe muy bien cómo empezó todo, pero lo cierto es que alguien en algún momento dijo basta. Alguien que se despertó con la voz del jefe en la almohada-reloj, avisándole que le quedaba menos de una hora para llegar a su trabajo, y decidió que no quería seguir viajando colgado de los estribos de los trenes solares; alguien que dejó pasar un bondi repleto para no asfixiarse con el olor a chivo del tipo de al lado, y se volvió a su casa; alguien que se asqueó de las declaraciones de funcionarios culpando a los usuarios por los accidentes, o justificado sus irregularidades, se bajó del monorriel magnético que no saldría hasta media hora más tarde.
Cuando el rumor apenas tenía forma de renacuajo en zanja, los dueños de las empresas transportistas se reían de los chupamedias que iban con el cuento de la huelga, mientras los gobernantes en sus oficinas microclimatizadas ignoraban a los asesores que llegaban lengua afuera para avisar que otra empresa más se había quedado sin empleados. Pero pronto el rumor devino en amenaza concreta, los balances empezaron a dar en rojo y los renacuajos hechos zapos, llovieron en todo el país. Nadie quería viajar, nadie quería tener un lugar a donde ir, ni a trabajar, ni a estudiar, querían quedarse en sus casas y así lo hicieron.
Desde que se descubrió la manera de aprovechar mejor toda la luz solar, la vida misma se había revolucionado. No hacía falta hacer pozos interminables hasta el núcleo de la tierra para encontrar restos de petróleo, o levantar gigantescas murallas que aprisionen el agua. Toda la energía necesaria venía de arriba, y no era joda sino una fuente inagotable. Se reactivaron industrias, el consumo mundial creció a tasas argentinas, y el neokirchnerismo se afianzó bajo la aguda lente de Daniel Mazza; un descendiente de quien fuera, en el apogeo del proyecto casi emancipatorio, gobernador de Buenos Aires, por parte de madre, y del intendente de Tigre, por parte de padre. .
En un principio, cuando todavía no era muy fuerte la huelga, pero se empezaba a sentir en las grandes ciudades, Daniel Mazza hacía conferencias de prensa retando a la población por la actitud adoptada, que no armonizaba con un país en pleno desarrollo, para luego suplicarle, a los pocos que lo veían o escuchaban, que depusieran la conducta. Pronto, ni la policía tenía a quién reprimir o coimaer, así que también se fueron a sus casas, y los gobernantes y empresarios se quedaron solos, sin ningún periodista que asista a sus conferencias, sin choferes, sin custodios, y sin la señora que le limpiaba la casa, y debieron lavarse sus canzonsillos bajo la ducha.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Cierre con Monseñor Barone


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Cerramos el programa con Monseñor Barone que nos cuenta sobre la rosca que están armando en el Vaticano para cuando el Papa estire la pata.

The Ritondos


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The Ritondos es el grupo de asesores del Chipi Ritondo que se encuentra reunido en el pen house de Bengala Negra, preparando los últimos detalles para el recital de Roger Waters, y en eso cae Jorgelín, el trapito N°1 del Pro, se pone a contar de todos los recitales en los que trapeó.

Anarco Relatos


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En una nueva sección de Los Ludditas, Anarco Relatos, leemos un fragmento del libro “Días Rojos, verano negro. Enero de 1919, la semana trágica de Buenos Aires” de Horacio Ricardo Silva, referido a la “Carta Gaucha” de Juan Crusao.

Ramón Brisky enojado por su control remoto


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Llega a Los Ludditas Ramón Brisky, un tipo enojado con el mundo, al que no le tiembla el pulso a la hora planear un atentado en la casa del control remoto.

Natalia Aruguete y una entrevista a Cesar Rodríguez Garavito


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Hablamos con una nueva columnista de Los Ludditas, Natalia Aruguete, periodista del diario Página 12 entre otros medios, sobre la entrevista que le hizo al jurista colombiano Cesar Rodríguez Garavito, compilador del libro “El derecho en América Latina” (Siglo XXI), donde se plantea una manera distinta de pensar el derecho por estas tierras, respecto de lo que son los modelos europeos o norteamericanos, atendiendo a problemáticas propias.

Entrevista a Martín Scalabrini Ortiz


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Entrevistamos a Martin Scalabrini Ortiz, ingeniero, ex candidato a diputado por Proyecto Sur en las últimas elecciones y nieto del pensador Raúl Scalabrini Ortiz. Y lo consultamos sobre cómo hacer para recuperar el sistema ferroviario, sin seguir la lógica con la que se creó el tendido de los trenes en sus orígenes, y sobre cuál debería ser el rol del estado, los trabajadores y los usuarios, en esa recuperación.

Apertura en tacho


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Los Ludditas regresan al aire de FM La Tribu con una cantidad temible de ideas, y arrancan la temporada 2012 desde un taxi donde nos adelantan como pueden todo lo que viene en el programa, en la medida que la taxista paraguaya con parientes palestinos los deja.

lunes, 27 de febrero de 2012

Una pregunta: ¿en que se parecen el Pollo Sobrero y Manuel Belgrano?



Responda durante esta semana la pregunta a losludditas@gmail.com . Hay maravillosos premios.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Alto quilombo en la familia real: Harry jugaría para Argentina


El menor de los hijos de Lady Di, el príncipe Enrique, al que los amigos apodan “Harry el mugriento”, que vendría a ser el tercero en la sucesión al trono británico para cuando la reina Isabel II parta al mundo de los Elfos, estaría pensando en pegarse una vuelta por nuestro paisito y mostrar, de esa manera, su total desacuerdo en relación a la escalada belicista de Gran Bretaña, en el conflicto por Malvinas, de la que lo dejaron afuera sólo porque la última vez que piso las instalaciones del ejército fue para enfiestarse con la selección nacional de criquet femenino.

La noticia se difundió un día después del anuncio de la presidenta Cristina Fernández de que la Argentina hará una denuncia ante ONU por la militarización del Atlántico Sur, y armó un revuelo tremendo entre las redacciones más ávidas de escándaletes reales. Según indican fuentes consultadas por el diario sensacionalista Free, el muchacho estaría despechado porque a su hermano Guillote de Gales se lo llevaron a Malvinas a hacerse el piloto fatal, con mapa, brújula y traje, cuando en realidad anda correteando las pocas botineras que hay en las islas, y a él no lo dejaron ni hacer una excursión de boy scout por el submarino nuclear que Inglaterra tiene pensado enviar, para cuando se cumplan los 30 años de la guerra, a pasear por las pacíficas y diplomáticas aguas argentinas.

“No veo la hora de tomarme el palo al país de los cuatro climas, acá no se banca más el frio que hace, los cachetes se me ponen demasiado colorados y mis amigos me cargan. Cuando llegue no quiero un recibimiento con trompetas y alfombra roja, quiero empezar bien de abajo. Me voy a poner en contacto con trabajadores de la economía social que estén dispuestos a sacrificar sus mermeladas de frutos rojos y sus panes rellenos para usarlos como armamento pesado en la recuperación de las islas”, habría comentado el príncipe Harry, con cierto ánimo entre belicoso y boludo, a una mucama del Palacio de Buckingham, mientras jugaba al Spider en la computadora de su abuela.

Por otra parte, fuentes consultadas por diario Very Much, "the journal of street” como indica su bajada, y que compite de lunes a viernes con Free para ver quien pone las fotos más grandes en sus mini noticias, indican que a Manzanita, otro de sus reales apodos, a diferencia del testimonio anterior, le gustaría codearse con lo más top de la farándula y el deporte, porque sabría moverse en ese mundillo mejor que fragata inglesa en aguas ajenas, y ya tendría todo planeado para su estadía.

“Estoy pensando que andaría bien con un programita los sábados a la noche en Telefe, como reemplazo de Nico Repetto, o como panelista de George Rial. Eso sí, a los paparazzi de allá, que no salen de Palermo Choto y Puerto Madero, me los como en un bondiopan con chimichurri y todo.”, habría dicho Enrique, entre vómito y vómito, prendido de un inodoro real.

“Además, me enteré que allá también está el club de mis amores, Arsenal. En una de esas me pruebo para la primera y el Gusti Alfaro me ficha para jugar en lo que resta de la Copa Libertadores, en lugar de Carbonero no anda mojando mucho. Después me convoca Sabella, y completo mi venganza en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, vistiendo la albiceleste, y emulando el gol con la mano de Diegote”, habría asegurado Harry en algún bar londinense de dudosa reputación.

El quilombo promete ser más resonante que todos los anteriores en los que el principito estuvo involucrado, como cuando le sacaron una foto dándose un pasesito de maicena y polvo para hornear, y podría tener impensables consecuencias para la Argentina y su reclamo ante Naciones Unidas.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Descartado Tevez, Alicia Castro ya habría infiltrado células pacochavistas en Inglaterra


El jugador del pueblo no pega una. A escasas horas del cierre de pases en Europa, y después de haber sido rechazado por el Barcelona para reemplazar al lesionado David Villa, además de haberse frustrado las negociaciones con el Milan, el Inter, y hasta el Liverpool uruguayo, por lo que deberá quedarse seis meses al pedo en el Manchester City, sirviéndole la coca al Kun Agüero en el bufet del club, se filtró por las tuberías del aire acondicionado del Ministerio de Relaciones Exteriores que Héctor Timberland habría pensado en el Apache para ocupar el puesto de embajador en Inglaterra, vacante desde 2008, pero a último momento Cristina se habría decidido por Alicia Castro, debido a su sobrada experiencia en la materia y a los regalitos que le hizo para la navidad del año pasado.
“Te voy a cantar la posta -comenzó un encargado de la refrigeración del edificio de la Cancillería, devenido en analista internacional y diplomático de la temperatura- Alicia no estaba en carpeta. El tipo que encabezaba la lista era Carlitos Tevez. Estaba todo planeado para que hiciera un laburo de hormiga con sus compañeros desde el banco de suplentes, de modo tal que iba a tener que insistir con que lo de la autodeterminación de los kelpers es una huevada. Pero ya Manchini dijo que no lo quiere ni de alcanza pelota, y se va a tener que bajar a la tercera. Ese contratiempo también estaba previsto; ahí la idea era que mientras comiera el choripán y mirara el partido de primera con sus compañeros sentados en la tribuna, se mandara a disertar sobre la usurpación histórica del Reino Unido. Pero en cuanto Timberland se enteró que su representante, Kia Jorobachian, es iraní se fue todo al carajo, lo borró con “liquid paper”, y pidió que no se hablara más del tema porque no quería tener quilombo con EEUU, justo ahora que reconocen que hay un problema bilateral de soberanía sobre las islas” relató la fuente, asomando la cabeza en el hueco de un aire acondicionado de pared en la Cancillería.
Pero hete aquí que la flamate y recientemente nombrada embajadora en el Reino Unido de Gran Bretaña, Alicia Castro, que desempeñó el mismo cargo en tierras bolivarianas del 2006 al 2011, y en el marco del reclamo argentino por Malvinas, también tiene relación con el Eje del mal y ya habría conseguido infiltrar, hay que decirlo, sin permiso de Timberland, células pacochavistas en casas de té inglesas, gracias a la solidaridad de los mecánicos aeronáuticos que los escondieron en las turbinas de varios aviones de Aerolineas Argentinas.
“La tipa esta no asumió y ya parece que se cortó sola. Si nuestro canciller se entera que los infiltrados pacochavistas se meten en las casas de té al grito de “el que no salta es un inglés, el que no salta es un inglés ”, después agarran las teteras, las vacían, le cargan café Venezuela de las mochilas diseñadas por científicos bolivarianos, le pegan la etiqueta “hecho en socialismo” en la frente de los presentes, después les cambian las masitas secas por medialunas con dulce de leche, y se van saltando entre las mesas al grito de "vení vení, saltá conmigo, que un amigo vas a encontrar, que de la mano del Pela Timberland, a las Malvinas vamo’ a llegar”, te juro, pero te juro posta a nivel mal, que a Alicia la rajan a la mierda”, sentenció el analista internacional, que coloca split a 150 pesitos en el conurbano, mientras terminaba de poner del lado de afuera de la pared de la Cancillería una bolsa de consorcio negra en lugar del aire roto.

martes, 24 de enero de 2012

jueves, 19 de enero de 2012

Ahora dicen que David Cameron anda como loco buscando un ejemplar de "2001" para hacer crujir los engranajes del aparato del estado nacional y popular


Habría mandado a un ex jugador de Platense que se ve en esta foto a indagar por las librerías porteñas para pesquizar el material. También a una falsa enfermera del Hospital Álvarez, que también se ve en la foto y a un ex-enano fuma-macoña convertido al islamismo paraguayo que dirije la operación y que también aparece en la foto.

sábado, 7 de enero de 2012

sábado, 31 de diciembre de 2011

Breves Ludditas para pasar la resaca del Año Nuevo.



Si chicos, el año se termina y este bloquete no quiere dejar pasar la oportunidad de escribir algunas huevadas para comentar en la mesa del primer día del 2012, entre tiras frías de asado, sobrantes de matambres, pechugas de pollo demasiado secas y alguna que otra gaseosa cola sin burbujas. Así que ahí van:


Peralta se pone nostálgico y pide la vuelta de los Patacones


Al gobernador de la provincia de Santa Cruz, Daniel Chichi Peralta, parece haberle pegado para el carajo los diez años del 2001, y quiso recordar a su modo un nuevo aniversario con una buena dosis de ajuste, y no menos de represión policial. “Estamos haciendo como si fuera un pesebre viviente, solo que es un 2001 viviente, con gases, balas de goma, quemas de patrulleros y todo. Después de esto se vienen las cuasimonedas, y los clubes de trueque. Y una vez que tocamos fondo, resurgimos con crecimiento a tasas chinas. Está todo planeado”, relató un alto funcionario santacruceño escondido bajo una piedra para que no lo reconozcan.



Moyano evalúa piquetear el Dakar si no le dan pelota


Hugo Moyano, el titular de la CGT y hombre de pelos duros, que ni una crema de enjuague Plusbelle puede aflojar, anda viendo la mejor manera de hacerle tragar el humo de sus camiones al proyecto nacional, popular y democrático, y para eso analiza la posibilidad de paralizar el rally Dakar, en el trayecto que va de Mar del Plata a San Juan. Según indican fuentes del recontra moyanismo, la idea es usar la misma flota de veinticinco camioneros con las bolas bien puestas que en medio del conflicto con los agrogarcas salieron a poner el pecho, pero con la particularidad de que entre todos armarían una especie de Transformer gigante para que Pablito Moyano maneje cual Optimus Prime, y pueda así revolear por los aires cuatriciclos, camionetas Amarok,y camiones T4.1, y demuestre quien la tiene más grande.



Macri festejaría su sobreseimiento con suelta de indigentes


El jefecito porteño, el Papu Macri, planea festejar el año nuevo y el sobreseimiento en la causa por las denuncias de maltratos de la UCEP (Unidad de Control Expulsa Pobres) con una suelta de indigentes que viene guardando hace meses en un frizzer del ministerio de Desarrollo Social junto a la ahora vicejefa de gobierno, María Eugenia Vitral, para que le den mejor los indicadores de personas en situación de calle. Por lo que refieren fuentes poco calificadas del gobierno de la Ciudad, Mauri quiere subirse a la terraza de su edificio y poner ahí un par de indigentes en esos globos de papel que se prenden para las fiestas, de modo tal que se confundan con la pirotecnia findeañera, y caigan, si es posible, del otro lado del riachuelo.



Armando Vodoo prepara la Play 3 para mudarse a su despacho del Banco Central


En cuanto se supo la noticia que la presidente de todos todos los argentinos tenía un carcinomalito en la glandulita tiroides, y que debía someterse a una operacioncita por la que deberá tomarse unos diítas de licencia, que el vicepresidente anda sacando porquerías de los canastos de su casa donde guarda yo-yos y tiqui-tacas para llevarse a su nuevo despacho en el Banco Central, mientras terminan de sacarle las telarañas que tiene el que ocupaba Julito Cobos cuando era un mimado de la transversalidad. Después de descartar la patineta y la guitarra eléctrica, el otrora ministro de Economía, optó por poner en la mochila la Play 3 para ver si puede terminar de pasar la pantalla en la que Mario Bros. se enfrenta al malvado de Cupa.



Empleados de Radio Mitre temen se comidos por Alfajorcito Lanata


Tras su desembarco en el multimedios Clarinte, tal como este mismo blog lo había anticipado hace bastante rato (si no me creen miren acá) para hacer un informativo en el mediodía de Mitre, el gremio de operadores de radio teme que sus afiliados sufran algún tipo de mutilación cuando Alfajorcito Lanata se de cuenta que va a tener que laburar en el horario del almuerzo. Por eso ya mandaron a conseguir vidrios blindados para el operador, y chalecos antibalas reforzados para los productores.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Alejandro Pappo recuerda una pequeña victoria del 2001


Vi al rati, el mismo del walkman, parado en la esquina dirigiendo el tránsito, con los auriculares en el cinto como exhibiendo un trofeo. Un patrullero que venía por Libertad se había quedado a mitad de Avenida de Mayo con el capot levantado; se le había soplado la junta de la tapa de cilindro, podía olerlo a unos veinte metros. Cuando miró hacia mi lado ya era tarde, lo había agarrado.
El día anterior había estado en la casa de Cavallo caceroleando de lo lindo con el cárter de un Valiant 3 y la biela de una F-100. Por la noche, cuando De la Rúa decretó el estado de sitio, nos fuimos con los pibes de la cuadra al fondo de casa donde guardaba una colección de cubiertas con banda blanca y las sacamos a la esquina. Tiré para atrás la tapa del encendedor a bencina que tenía grabado la guitarra prendida fuego de Hendrix, lo acerqué a las gomas, y dudé durante medio compás, porque era como pasar por una maquina de picar carne todas las latitas de cerveza que venía juntando desde los doce años, pero de la llama del encendedor salió la cara de Jimi y me pidió que lo hiciera.
Al rato las llamas iluminaron las calles oscuras de La Paternal y los vecinos empezaron a juntarse alrededor del fuego, como en un ritual antiguo, o como Jim Morrison pasado de alucinógenos. Nos vimos las caras, nos saludamos, cascoteamos a un patrullero, y cantamos Destrucción de V8.
En la mañana del 20 diciembre estaba en el taller con el Rata, el Chahi y Lisandro, preparando un asado de osobuco para festejar la renuncia de Cavallo. Sacamos la tele afuera, adentro el calor estaba insoportable. Desde ahí podíamos ver las cubiertas en la esquina que todavía humeaban, y en la otra esquina, y en la otra.
Ni bien prendimos la tele vimos a un cana de la montada corriendo a unos pibes que llevaban la bandera argentina en Plaza de Mayo, después los milicos tirándole encima los caballos a Las Madres, y los mismos milicos repartiendo chicotazos para todos lados. Me calenté para la mierda, entré al taller, agarré el block de un Torino y lo revolié contra la puerta de casa.
Me fui rápido a la pieza, abrí el ropero, saqué el pantalón chupín, la campera de cuero y lo guantes con los dedos cortados. Los chicos me miraron desde el umbral. Enseguida vuelvo, les dije y ellos comprendieron. Fui al garaje, cargué unas cadenas en la Harley, me subí y la hice rugir un poco. Salí a la calle, revisé el walkman, tenía un cassette con Creedence Grandes Éxitos para empezar del lado B. Puse play, el cabezal mordió un poco la cinta y después arrancó Fortunate son.
Cuando llegué el centro era un despelote, la cana pasaba en motos de a dos y el que estaba sentado atrás disparaba con una recortada contra los manifestantes, la gente corría retrocediendo, otros milicos se llevaban a los heridos entre cuatro o arrastraban a alguien de los pelos, sonaban alarmas de locales, volaban las piedras como volaban los gases.
Di unas vueltas, no sabía muy bien qué hacer hasta que vi a la policía montada avanzando. Me escondí en la ochava de una esquina y cuando escuché el repiqueteo de los caballos sobre Diagonal Sur salí. Aparecí de golpe saltando la vereda y un poli quiso frenar el caballo pero cuando el bicho escuchó cómo sonaban los 12000cc se asustó. Aproveché para tirarle la cadena a las patas del llobaca que se cayó de culo al piso con el poli. Se escucharon unos aplausos y gritos eufóricos, tomá rati puto, pensé yo. Pero el cobani se las arregló para pararse y me empezó a correr. Aceleré, hice unos metros y de pronto se apagó la moto. No me había fijado que estaba sin nafta. El cana empezó a correr con más fuerza con la intención de agárrame, yo la pateaba y la pateaba y no pasaba nada. Cuando lo tuve a dos metros arrancó, pero el cana ya estaba tirándose como si fuera el Pato Fillol y logró sacarme los auriculares del walkman. Me alejé unas cuadras a las puteadas.
Andaba sin guita y no quería dejar la moto tirada por ahí, así que me junté con unos motoqueros que estaban cargando limones para repartir y les comenté lo de la nafta. Un flaco me ofreció un poco de la suya, pero yo no tenía ninguna manguera para aspirarla. Otro me preguntó si no había probado con Vodka, pensé que me estaba jodiendo, pero el chavón insistió y me señaló la vinería de enfrente que tenía los vidrios rotos. Volví cargando tres botellas, se las metí y arrancó al toque. Enseguida salí con los pibes a repartir limones y tirar caballos.
Vi al rati, el mismo del walkman, parado en la esquina dirigiendo el tránsito, con los auriculares en el cinto como exhibiendo un trofeo. Un patrullero que venía por Libertad se había quedado a mitad de Avenida de Mayo con el capot levantado; se le había soplado la junta de la tapa de cilindro, podía olerlo a unos veinte metros. Cuando miró hacia mi lado ya era tarde, lo había agarrado. Sin darle tiempo, le pegué unas piñas, lo subí a la moto, y me lo llevé a la Paternal. Lo primero que hice fue sacarle los auriculares.
Cuando llegué el Rata, el Chahi y Lisandro todavía tenían la parrilla caliente. Me dijeron que me habían visto en la tele, y un par de vecinos se arrimaron para saludarme. Yo les pedí que invitaran a los demás, que íbamos a celebrar con un gran asado, y de paso que trajeran más carbón. Entonces todo el barrio se acercó con su plato y sus cubiertos, y ese día comimos poli asado con casco y ensalada mixta.

martes, 20 de diciembre de 2011

Thudor Popovich y fin de año del programa.


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Cerramos programa junto a Thudor Pópovich, que está parado en la frontera de Irak despidiendo las tropas yanquis. Desde ahí nos cuenta los próximos partidos de EEUU, y cómo va a hacer él para reactivar la economía irakí con venta de celulares y fábrica de sándwiches de miga, mientras mira la final del mundo entre Juventus y Argentinos Juniors. Saludamos a Thudor hasta el año siguiente, y terminamos el programa con las reflexiones de Monseñor Barone, recordando el 2001, cuando fuimos un poquito más libres.

Audios 2001, quinta parte: Raúl Zibechi y Colectivo Situaciones


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En la quinta parte de entrevistas para el libro 2001, escuchamos a Raúl Zibechi, periodista y escritor uruguayo, sobre qué cambió en la Argentina el 2001, y qué cambió en él. Por último, tenemos a dos compañeros del Colectivo Situaciones comentando qué queda del 20 de diciembre de 2001.

Alejandro Pappo y una pequeña victoria del 2001


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Alejandro Pappo recuerda lo que estaba haciendo el 20 de diciembre, y cómo fue obtuvo una pequeña victoria frente a la policia, en la represión de ese día.

Audios 2001, cuarta parte: Ezequiel Adamovsky y Horacio Gonzales


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Escuchamos a Ezequiel Adamosky, historiador, contando cómo fue a la Plaza el 20 de diciembre y sobre algunas imágenes de ese día. Seguido, Horacio Gonzales, director de la Biblioteca Nacional, reflexiona sobre “el llamado” por el que muchos participaron de aquellas jornadas del 2001. Todo pese a los ruidos que se quieren meter en los audios.

Alfredo Leuco, diez años sin poder tomar el poder


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Alfredo Leuco está en un molino junto a Claudia Rucci, y lo llama su amigo el Momo Venegas para avisarle algo terrible. Después se pregunta dónde quedó el 2001, cuando tenía pensado copar el poder con las cosechadoras.

Herminio Iglesias y la locomotora en la Casa Rosada


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Herminio Iglesias continúa relatando los espacios de militancia que recorrió en su vida, desde docente en la Patagonia a estudiante de Farmacia, y recuerda cómo fue que quiso meter una locomotora en la Casa Rosada.

Audios 2001, tercera parte: Luciano Schilaci y María del Carmen Verdú


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Seguimos escuchando fragmentos de entrevistas para el libro 2001. Relatos de la crisis que cambió la Argentina, y en este caso lo tenemos a Luciano Schilaci, integrante de SIMECA, contando sobre la represión del 20 de diciembre, y sobre el rol de los motoqueros ese día. Después, María del Carmen Verdú nos cuenta sobre la estrategia represiva del estado para defender la gobernabilidad. Y sobre el final llega Herminio Iglesias y empieza a contarnos sobre todos los puestos de trabajo en los que estuvo.

Audios 2001, segunda parte: Daniel Azpiazu y Mario Cafiero


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Escuchamos primero el audio de Daniel Azpiazu, quien fuera investigador del Área de Economía y Tecnología de la FLACSO, en una de sus últimas entrevistas, sobre la disputa entre “los dolarizadores” y “los devaluadores”. Seguido de Mario Cafiero, que se pregunta por qué no se rescató a la Argentina.

Audios 2001, primera parte: MTD Solano y Hebe de Bonafini


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Escuchamos a Neka Jara y Albero Spagnolo, fundadores del MTD de San Francisco Solano, en un fragmento de la entrevista que dieron para el libro 2001, y en el que nos cuentan cómo llegaron a la Plaza de Mayo. Después, en otro audio, Hebe de Bonafini habla sobre la formación política de los grupos de desocupados.

Bengala Negra y una revolución interna


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Nos enteramos de los gustos musicales de Bengala Negra, ministro de Espacio Aéreo porteño, y después nos cuenta cómo sobrevivió al corralito del 2001 y a su momento de revolución interna

Apertura del último programa


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Arrancamos el último programa del año de Los Ludditas, un día después del cumple 75 de Jorge Bergoglio, medio tarde porque nos quedamos charlando con unos evangélicos en la puerta de la radio. Recordamos el FRENAPO, y saludamos a Carlos Heller 2 en facebook.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Un vicepresidente desocupado en su tercer día al pedo




De todos lados caen papeles picados y serpentinas de colores. Julio César levanta la mano derecha y saluda con cara de prócer a los jóvenes que vitorean su nombre desde los palcos repletos del Congreso, con la banda presidencial colocada. Acto seguido Cristina Fernández le entrega el bastón, y él lo recibe con orgullo mesurado. Luego estrecha su mano con la primera mandataria saliente, que se retira cabizbaja por la puerta trasera del recinto, y muestra al público el bastón con ambos brazos en alto. La ovación no se hace esperar y Sebastián Piñera propone una ola en su honor que arranca con los presidentes latinoamericanos y recorre toda la vuelta por los palcos. Se siente el fervor de la multitud que ahora ruge su apellido y tira más papeles picados que Ricardo Alfonsín se ocupa de juntar del piso para volver a tirarlos al aire. Cuando está por sentarse para decir el discurso ante la Asamblea Legislativa, le cae un poroto de soja en la cabeza que va a parar sobre las hojas preparadas. Enseguida caen más, tres, cinco, diez. Él no entiende el gesto e intenta ver de dónde vienen, pero sólo ve que los papeles picados dejan de caer y en su lugar empiezan a llover porotos de soja por todos lados, primero de los palcos después del techo. La lluvia se troca en furioso diluvio y todo el recinto empieza a inundarse de porotos. Los presentes intentar escapar pisando las bancas y cabezas que sean necesarias. Patricia Bulrrich sale de su asiento con unas carpetas, resbala y cae al piso, por atrás aparece Facundo Moyano y aprovecha para tirársele encima como si fuera el Ancho Peuchele, con el codo apuntando abajo, mientras Vicky Donda es llevada arrastras por Victor De Genaro y hace lo imposible por espantar los porotos que quieren colarse en su escote. Julio César continúa parado esperando para dar su discurso, y ve absorto que la gente empieza a tirarse desde los palcos empujados por las cosechadoras de soja que arriman sus bocas y descargan chorros de granos. Él piensa en escapar, pero desiste, es el capitán del barco y no puede rajar cual Chacho Álvarez en la primera de cambio. Ya va a pasar, piensa él, pero los porotos suben por todos lados y le llegan a las rodillas. En eso ve a Ricardo Gil Lavedra que saca unas patas de rana y un snorquel, se zambulle entre los porotos y empieza a nadar en dirección a él, pero se pierde en la marea. Las cosechadoras siguen escupiendo y la soja ahora le llega al cuello, sólo le queda al aire la cabeza y los brazos que sostienen firme el bastón presidencial. Pronto los granos llegan hasta la boca y empiezan a hacerle fuerza en el ombligo como queriendo embalsamarlo. Antes de cerrar los ojos siente que alguien le tira del bastón y le pide a gritos que lo deje. Cuando se queda sin fuerza, alcanza a ver que Luis D’Elia se lo saca mientras le grita “soltalo oligarca”. En ese momento Julio César Cleto Cobos se despierta en su casa de Mendoza y ve con alivio que empieza a amanecer.

Se sienta en la cama, se destapa las piernas, y se calza las pantuflas de tigre. Camina en bóxer hasta la cocina y se sirve agua fría de la heladera. Pasa por el living y ve que las luces del árbol navideño no titilan, espera un rato para confirmarlo, después se va hasta el estudio y se sienta en la silla del escritorio. Enciende el velador y revisa los manuscritos del libro que está preparando. Sabe que tiene que estar listo para venderlo en la Feria del año siguiente, si quiere tener unos mangos para ir tirando, pero no pasa de la segunda hoja y tampoco está de ánimo para escribir mucho, así que aparta los papeles a un lado y se cruza de manos sobre el escritorio. Mira los portarretratos en los que posa junto a su familia, los mueve de lugar, los vuelve a mirar y los pone donde estaban. Son las siete y media, en un rato abre la panadería y podría ir a buscar el pan. Va hasta el ropero, busca el equipo Diporto, se lo calza, se pone las zapatillas y las siente ajustadas, se las saca y mira sus uñas, piensa que están bastante crecidas, y que si quiere salir a correr tendría que cortárselas, pero sale así nomás a la calle. Saluda a un par de porteros que baldean las veredas con sus botas de lluvia. Lo mejor es que pase primero por el puesto de diarios así los clientes de la panadería observan que sigue muy preocupado por la coyuntura política. Para cuando vuelve a su casa son más de las ocho. Su mujer sigue durmiendo. A las nueve termina de chusmear el diario, nadie lo menciona. Va hasta el baño, agarra el set de manicura, después llena una palangana con agua tibia y se sienta en el inodoro a ablandarse las uñas, mientras espera que le baje el café con tostadas para salir a correr. A eso de las once termina de hacer el circuito corto de 5 km por el Parque San Martín. Llega a su casa, se ducha, y llama por teléfono a su mujer para comentarle que las luces del arbolito no titilan, que va a ir comprar unas, y que si quiere le agrega algo más, unas guirnaldas, o cintas, ella le dice que queda todo a su criterio. Agarra la billetera y las llaves, y cuando está por salir suena el teléfono. Rápido se vuelve y atiende, no sea que lo llamen del comité provincial, o algún cliente ansioso de contratar un ingeniero con chapa. De Salta, General Mosconi, que si quiere ir a conocer al gallo Cleto que pone huevos, es para una publicidad de agroquímicos que llevarían su nombre. Agradece el llamado, que por ahora no. En la casa de artículos importados elige unas luces que vienen con música pero a las que se les puede silenciar la melodía, mira las cintas decorativas, los distintos motivos de bolas para colgar, los gorros y botas de Papá Noel, las campanitas, los muérdagos, los ángeles de alambre, y se queda viendo una estrella fugaz que cuelga de un pesebre de yeso. Decide que es momento de irse. Antes de llegar a la casa pasa por una granja y se lleva un kilo de milanesas de pollo, en la caja le preguntan si se enteró del gallo que pone huevos, y él asiente con algo de cansancio. Mientras frita las milanesas pone el noticiero, ya son las dos de la tarde y tampoco lo mencionan. Hace un poco de zapping y se queda en TCM, justo arranca Bonanza, siempre quiso ser como el pintón de Michael Landon. Se tira al sillón y apoya la cabeza a un costado. A Hoss y a Joe los meten en cana porque son confundidos con unos pistoleros. Ya sin tantos tiros, el diálogo en la cárcel se torna aburrido y a Julio César le entra la modorra, cabecea, y otra vez aparecen los papeles picados y las serpentinas de colores.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Thudor Pópovich desde Venezuela


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Tomamos contacto con nuestro corresponsal en el extranjero, Thudor Popovich, que está en Venezuela en la CELAC junto a Raúl Castro rememorando el desembarco en el Granma, y se acuerda de aquellas jornadas en que siendo periodista deportivo le llevó comida de cosmonauta soviético a los 88.