LOS LUDDITAS NO CHEQUEAN LO SUFICIENTE LA INFORMACIÓN QUE SE PUBLICA EN ESTE BLOG.

martes, 16 de agosto de 2011

Aplastante triunfo del remiserismo en las elecciones primarias



Muchos son los motivos que al parecer explicarían la terrible rompida de tuje que tuvo el remiserismo sobre el taximetrismo, y ni que hablar sobre el colectivismo. Pero si bien hoy todo el mundo sale a decir que era obvio que más de la mitad del electorado iba a elegir la opción del remís para trasladarse hasta el lugar de la votación, teniendo en cuenta la estabilidad económica de las personas y boludeces por el estilo, la única que se había animado una semana antes a cantar la justa y proyectar que más del 50 % de los votantes elegirían esta opción, como sucedió, fue nuestra encuestadora de cabecera, María Laura Excel, que preveía un repunte importante del remiserismo y la caída en picada del taximetrismo, superando inclusive a los números más esperanzadores del jogguinista Artemiópolis.

Uno de los mayores aciertos del remiserismo fue madrugarle los votantes al taximetrismo con el trabajo de hormiga que venían haciendo sus choferes desde dos meses antes de las elecciones, cuando llevaban sus pasajeros al shoping, o cuando los traían de alguna casa de electrodomésticos con una tele nueva, los remiseros se las arreglaban para sacar el tema de las elecciones y comentarles que vayan reservando los coches por anticipado porque en el día se iba a complicar.

Asimismo cabe destacar la performance del remiserismo en todos los districtos del país, salvo en la República Separatista de San Luis, donde las naves espaciales se llevaron el 70% del total de trasladados. Además el remiserismo ganó en tierras del taximetrismo como en Vicente Lopez y San Isidro que años atrás les fueron adversas, y se quedó con el primer lugar en la provincia de Santa Fe donde el motociclismo tiene gran llegada entre la gente.

Hasta el clima ayudó al remiserismo que dos días antes de las elecciones había embarrado la provincia de Buenos Aires, el distrito con mayor electores del país, con la cantidad de lluvia y granizo que había caído sobre las calles de tierra en las que el taximetrismo apenas rasguñó el 11 % de los votantes. Entre otros de los aciertos hay que destacar que el remiserismo cargó gente en cualquier lado, ya sea caminos de ripio en el campo, como asfalto en las áreas metropolitanas, a diferencia del taximetrismo que si los votantes no estaban del lado derecho de la vereda no abrían la puerta.

Por su parte, aunque en el taximetrismo se hagan los distraídos, y miren pa’ acá y pa’ allá en las encrucijadas, respeten todos los semáforos y coman el sanguche de pebete en la estación de servicio comentando la goleada de Boca sobre Unión, lo cierto es que en estas elecciones se durmieron en los laureles, confiando en la historia de su movimiento, y se quedaron con el apenas 12, 17 % de los votantes.

En cuanto al colectivismo, que estuvo disputándole el segundo lugar al taximetrismo, viene en claro descenso si se tiene en cuenta que ni en su distrito donde juega de local, en Lomas de La Lata, pudo ganar, y sólo llevó a nivel nacional al 12,15 % de los votantes más conservadores que dicen querer viajar seguros, y les parece que el remiserismo está arruinando la Argentina con sus precios populistas.

El movimiento que pegó el batacazo fue sin duda el motociclismo, que llegó al 10,26 % de los votantes, y que obtuvo el respaldo de los jóvenes que quieren portarse mal, y que salieron en sus motos el último domingo patiando los perros que querían cacharle las piernas cuando aceleraban y hacían un ruido bárbaro con el caño de escape. También es loable la elección que hicieron las naves espaciales que alcanzaron el 8,17 % de votantes en el país, con una fuerte presencia en las provincias cuyanas y un gran espaldarazo en la provincia de Córdoba, predominando en Capilla del Monte.

El gran gran perdedor de esta elección fue sin duda el caminatismo, que en otras elecciones presidenciales había salido segundo, en estas primarias se quedaron con el 3,24 % de indignados que suelen elegir este medio considerando que el remiserismo siempre cobra de más, que el taximetrismo tiene el relojito arreglado, y que el colectivismo hace negocio con las monedas.

En cuanto al biciclismo, que anduvo mendigando de lo lindo electores en universidades estatales y furgones de trenes del conurbano, superó el mínimo requerido para presentarse en las elecciones generales de octubre con un 2,48 % de votantes que eligieron este medio para llegar hasta la escuela que les tocaba votar.