LOS LUDDITAS NO CHEQUEAN LO SUFICIENTE LA INFORMACIÓN QUE SE PUBLICA EN ESTE BLOG.

martes, 16 de octubre de 2012

Tripulantes de la Fragata Libertad padecerían el síndrome Moris

Por Horacio Dall' Oglio



Tras la cantidad de días que el buque escuela de la Armada argentina lleva varado en el puerto de Ghana, fuentes cernanas al fragatismo duro y parejo, que escriben en el blog La cubierta no se mancha, aseguran que una decena de tripulantes se habrían contagiado el síndrome Moris debido a la circulación descontrolada en el navío de un cassette de tapa azul del papá de Antonio Birabent, con la reedición de “30 minutos de vida” de 1991.

Si bien la gran mayoría de los navegantes reparten su tiempo muerto en “picaditos” del estilo de “babor vs estribor", “solteros vs casados”, y “democráticos vs autoritarios“, o hacen campeonatos de payana con los jabones de los telos ghaneses a los que visitan con frecuencia y esmero, como para no dejar mal parada la virilidad argenta, o hacen campeonatos de nudos con los cordones de sus zapatillas. Otros, en cambio, más embolados que Julito Cobos en su casa, se la pasan entonando canciones de Moris, o modificando sus letras para adaptarlas a su dificultosa situación.

Según las mismas fuentes intoxicadísimas de tanto ver sin parar la saga completa de Piratas del Caribe, los contagiados, además de la fiebre y las constantes convulsiones que les provoca el desarrollo en su cuerpo del síndrome Moris, habrían sido la verdadera causa de la renuncia del jefe de la Armada, el almirante Carlos Alberto Paz, ya que se habría enterado que parte de sus marineros habrian estado entonado las siguientes estrofas:
 “Yo vivía en la Fragata muy contento. Amarraba y amarraba sin cesar. Pero un día vino el fondo buitre con sus jaulas, me encerró y me llevó a la ciudad, y yo así perdí mi amada Libertad”

Aunque también habrían cantado:
 “De nada sirve escaparse de uno mismo. Veinte horas al telo pueden ir y fumar hasta morir. Con mil mujeres pueden salir; a los amigos pueden mensajear. De nada sirve... No se dan cuenta que de nada sirve tocar la trompetita, seguir con el soguerio, no, de nada sirve”

 Y no se descarta también:
 “Han masticado chicles, han comido chocolates, han leido Paparazzi, han feacebookeado a sus amigos, han garchado con mil ghanesas, han grabado treinta mil discos, han sido famosos, han firmado autógrafos, han comido hasta reventar, han fumado hasta acabar. ¿Y qué queda? No queda, no queda. Nada queda, nada queda, nada queda”

Se espera que la inminente llegada de la comitiva de funcionarios argentinos, que intentaran destrabar el quilombo internacional con autoridades del país africano, también lleve discos de Pastoral y Arco Iris para levantarle el ánimo a los marinos enfermos.