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sábado, 22 de mayo de 2010

La encuesta del Bicentenario


A pesar de la hipodérmica aguja comunicacional del Gobierno, los esfuerzos desarticulados del Centro de Jubilados de Pineta Solainas, del GEOF de Papu Macri y de todos los diaretes de todas las banderolas políticas, una encuesta realizada por el gran ex Gordo X dice que al 82% de la población le chupa con mayores o menores índices de intensidad los huevos el Bicentenario de la Patria. Otro resultado que arrojó el estudio es que para un 28% el 25 de Mayo se conmemoraría el día del Teatro Colón.
Zarpadísimo de anchoas, el Gordo X fue interceptado al salir de la Continental por el periodista de Los Ludditas, Juan Carlitos Campanita, quién le mangueó primero unos puchos, que minutos más tarde el Gordo Artemio X sabrá expropiarle a cambio de un paco. "Escuchá Campanita -dijo X-. Al 82% de los encuentasdos le está chupando bastante los huevos el Bicentenario".
"A eso le tenés que agregar que hay un 28% de pelotudos que se creen que se festeja el día del Colón. Un 17% que se está creyendo que se conmemora el día del fin de semana largo. Un 11% que es el día del turista extranjero y un 3% cree que se festeja el cumpleaños de Fito Páez", siguió el encuestador máximo de la Nación.
"Esto te da Campana -continúa diciendo X mientras asoma entre sus dientes una anchoa viva que guiña un ojo- que en la zona del Centro, Barrio Norte, Palermo y Almagro un 33% quiere volver a la época de la Colonia para tener negros fornidos que les freguen los pisos de las casas. Más hacia la zona de Constitución, San Telmo, Barracas, La Boca y el Dock, el 93% entiende que el corcho no es para pintarse la cara de negro sino para hacerle un agujero a un bigote o gato".
"Ahora si nos vamos para la zona de Lugano, Soldati, Mataderos y Liniers los índices de que el Bicentenerio les chupa un huevo trepan hasta la misma torre de Interama, para picar en el autódromo Juan Manuel Gálvez y de ahí se pegan un chapuzón en el Río Matanza y caen a los brazos de un puestero de La Salada que lo empaca en bolsas de consorcio y lo despacha a la casa que tiene Palito Ortega en Miami, junto a Juan Alberto Mateyko".
Aturdido y mareado por las apreciaciones de X, Campanita se toma el subte, se come un panchito en la Plaza de Mayo y sufre la rotura de siete deditos de los pies al ser atropellado por catorce granaderos que fumaban porro y se guardaban el humo en el gorro.